domingo, 2 de octubre de 2011

El ritual mágico de fumar en pipa

La pipa, instrumento misterioso, mágico, y de inspiración.

Cada día, los cigarrillos industriales, de usar y tirar, como los clinex, acompañan las jornadas en los lugares de trabajo, normalmente estresantes e incluso frenéticas; las prisas y el ajetreo suelen ser los compañeros inseparables de los pitillos de marca. Es típica la concesión de los 5 minutos para fumar rápidamente un cigarrillo, entre clase y clase o entre labor y labor. El cigarrillo anónimo siempre tiene prisa, como la gran masa de gente. Es una opción, legítima.

Sin embargo, lejos de los centros de trabajo, del estrés habitual, y de las labores diarias, ajeno a los nervios y a la trivialidad diaria, vive el mundo tranquilo y pausado de la pipa. La pipa combate muy efectivamente el estrés y las preocupaciones, por lo que a la larga es un gran aliado de nuestra salud y bienestar.

Hay algunos casos de personas que se han pasado del cigarrillo a la pipa, y de alguna manera, han experimentado un cambio de vida, y sobre todo un cambio de ritmo considerable.

Cuando el día, junto con sus quehaceres ya han hecho su ocaso, llega el momento de mayor tranquilidad y relajamiento; el momento de recogernos, de estar en calma, y de reflexionar, o simplemente de estar tranquilos y relajados en nuestro sillón: es el momento propicio de fumar nuestra pipa.

Un buen armario de pipas y accesorios

Fumar en pipa es todo un ceremonial. Después de un ritual de preparación de los elementos, exento de prisas y preocupaciones, se enciende el objeto mágico, y el humo aromático, empieza a elevar al pipador hacia lugares más transcendentes, con otras perspectivas y niveles que vamos descubriendo y disfrutando.

Nos preguntamos cómo puede cambiar tanto nuestro sillón, nuestro hogar, y nuestra percepción del mundo, después de haber prendido nuestra pipa...

Una vez que hemos vencido los primeros y típicos obstáculos con los que se encuentra el pipador novicio, incluyendo la influencia escéptica de algunas personas que nos rodean, descubrimos que empezamos a sumergirnos en un estado de éxtasis, existencial, e incluso de armonía y equilibrio espiritual, en el que cada día nuestra pipa nos lleva en un viaje mágico "in crescendo". Entonces es cuando empezamos realmente a conocer y a disfrutar de nuestra pipa, nuestra compañera y amante inseparable.

Notamos el acogedor tacto de madera de nuestro instrumento preciado y perfecto. Ahora que está encendida la brasa de nuestra cazoleta, sentimos que calienta nuestra mano, como si la pipa estuviera viva y latiendo... Y entonces todo transcurre despacio, lentamente, como cuando vemos el firmamento estrellado desde un viaje por mar; de hecho el reloj se ha detenido porque el tiempo se ha ajustado a su verdadera esencia imperecedera.

Nos quedamos absortos envueltos en la niebla mágica que emana de nuestro artilugio, como cuando contemplamos el fuego de una chimenea... aparente enajenación, pero bajo la cual late una lucidez e iluminación extranatural...

El pipador se echa a volar por el humo que asciende, y es entonces cuando la nube le muestra una visión más clara de todas las cosas. Debe de ser la inspiración, que es atraída como un imán por el incienso mágico de nuestro humo.

Como dijo Sam Slick, en el momento en el que un hombre toma una pipa se convierte en filósofo. Todo se vé diferente, desde la perspectiva sabia del prisma nebuloso que emana de nuestra pipa.

La pipa nos relaja, atrae la calma y la paz; por eso los indios nativos se reunían o sellaban sabiamente su hermandad fumando la pipa de la paz. ¡Qué sabio ritual!...

A menudo, durante los últimos siglos, se ha asociado la costumbre social de fumar en pipa con las clases aristocráticas, los nobles, los ricos y los personajes más relevantes de la sociedad. También con los grandes científicos, como Albert Einstein, actores, descubridores y exploradores, pensadores, artistas, etc...

Y también figuras del mundo de la Literatura, como Sir Arthur Conan Doyle y el personaje mítico de su creación, el detective Sherlock Holmes, el cual supo fundir sin igual la magia que desprendía el humo de su pipa, con su genialidad deductiva y dotes detectivescas.



Curso breve para fumar en pipa. Hay una serie de videos prácticos en Youtube que tratan acerca de aprender a fumar en pipa; también hay sitios webs e incluso Clubs de aficionados a la pipa, que suelen reunirse para charlar y disfrutar de una buena fumada.

Aquí tenemos la típica imagen de los fumadores compulsivos de cigarrillos, fumando nerviosamente durante los 5 minutos de descanso en su trabajo. Una visión que, la verdad, dá bastante stress...¡Ni que fuera una carrera!... Eso no puede ser un placer, sino más bien parece un trastorno... ¡como si estuvieran pasando un mal trago!...

¡Esto es muy diferente!..., aquí tenemos la antítesis, en una imagen que relaja. La persona fuma su pipa cuando ya ha hecho sus tareas, y se encuentra tranquila y cómoda, sentada en el sofá de su casa, mientras disfruta de algún pasatiempo favorito...

El tabaco puede matar, sobre todo si le añaden cianuro

Dicen las autoridades sanitarias de todos los países, que a su vez obedecen las instrucciones de las autoridades sanitarias de las instituciones mundiales, especialmente de la OMS, que fumar puede matar. Eso es normal si tenemos en cuenta que, según los análisis científicos que han examinado la composición de los cigarrillos y el humo que desprenden, se han encontrado hasta más de 200 ingredientes extraños, ajenos a la hoja del tabaco, dentro de las cajetillas.

Los resultados de los análisis en la composición de los cigarrillos, han puesto de manifiesto que las industrias tabaqueras introducen en el tabaco sustancias como:

Amonio, piridina, amoniaco, ácido esteárico (cera de vela) hexamine (encendedor para barbacoas), metanol (combustible de petardo), arsénico, gas metano, tolueno (solvente industrial) cadmio (como las baterías), polonio 210, benzofireno, cianuro, acetona, residuos de pesticidas, sustancias adictivas, etc...

Pero todas esas sustancias nocivas para la salud, ¿qué tienen que ver con la planta natural del tabaco?

Cualquier comida o producto de consumo que se vea adulterado con la introducción de todos esos elementos químicos, muchos de los cuales ni siquiera se conocen, de seguro que también podrán tener capacidad para provocar enfermedades o incluso a largo plazo la muerte.

¿Cómo es posible que las asociaciones de fumadores y de consumidores, con los informes científicos en la mano, no hayan denunciado ante los tribunales de Justicia a las industrias tabaqueras por introducir elementos perjudiciales para la salud en el proceso de fabricación del tabaco industrial?

De modo que el mayor daño que ejerce el tabaco sobre las personas es aquél que procede de fuera de la propia planta de tabaco, y que obedece a intereses extraños y conspiradores de las Multinacionales Illuminati.

La Elite Illuminati no quieren que tú fumes, en ninguna modalidad, y si para convencerte tienen que poner veneno en el tabaco pues lo ponen. Si los Dueños del Mundo no quieren que tú fumes, es que algo malo están tramando... porque desde luego no se mueven por nuestra salud. ¿Por qué antes no desataron esa cruzada anti-tabaco, y ahora sí?.... En la primera mitad del siglo XX, se dedicaron precisamente a fomentar el uso del tabaco. Es bueno o es malo, según lo que les interesa a los que mandan en cada momento...

Existe una alternativa muy importante. En las tiendas especializadas de tabaco, se vende el tabaco de la hoja natural, embalado en otro tipo de cajas, como una modalidad más del producto. Pues bien, se supone que ese tabaco está más libre del procesado industrial en donde se dedican a contaminar la planta, añadiéndole las sustancias y aditivos peligrosos. Pregunta por esa clase de tabaco natural en tu tienda.

O bien si tenemos un proveedor agricultor que nos facilite el producto, hojas de tabaco naturales, también vale. Se trata de que cuanto más pura y natural sea la hoja de tabaco que fumamos, mucho mejor. Pues el problema no está en la planta, sino en las industrias tabaqueras.

También cabe tener en cuenta otra idea alternativa. No sólo existe el tabaco en forma de planta. Existen más de 40 plantas fumables, además de la hoja de tabaco, y que son completamente inofensivas para la salud humana, incluso muchas de esas variedades de plantas fumables se utilizan también en infusiones y tienen una serie de beneficios para el organismo. Es cuestión de probar la planta adecuada que se pueda ajustar a nuestro gusto y necesidades.

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